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Guía para aproximarse al sentido
del dolor y del sufrimiento
ONTARIO, (ZENIT.org).- La Organización Católica canadiense para la Vida
y la Familia (COLF, en sus siglas en inglés) lanzó en enero una
publicación pensada para cualquier ámbito donde hombres y mujeres,
jóvenes y adultos, se interroguen y enfrenten al enigma del dolor y de
la muerte.
Bajo el título «Vivir, sufrir y morir... ¿para qué?», e íntegramente
disponible «on line», el folleto, de seis páginas a color, también es
una respuesta a las voces que actualmente apelan a la «libertad
individual» para invocar un presunto «derecho a morir» cuando la
enfermedad parece hacer de la vida una carga insoportable.
De ahí que el texto suscite la cuestión del sentido de la existencia y
del sufrimiento. La intención de los editores es brindar a los que
sufren y a otras personas la oportunidad de descubrir o profundizar en
su comprensión del inesperado sentido que Cristo da a nuestras vida y a
nuestro sufrimiento. "Muchos encontrarán en Él la fuente de su
perseverancia, de su esperanza, e incluso de su alegría en la
adversidad», explican.
Diversos apartados permiten una aproximación a este tema: «Dónde hallar
felicidad», «Amar por toda la eternidad», «Sencillamente vivir para
Dios», «Somos el Cuerpo de Cristo», «Una llamada a la solidaridad» y
«Abrir la puerta a la eternidad».
«Ayudar a morir»
La publicación igualmente apunta el llamamiento de cada bautizado a ser
«otro Cristo» -«Cristo el Siervo»- «que camina con sus amigos y les
ayuda a afrontar sus desafíos, apoyándoles en el tiempo de sufrimiento
para que mantengan el valor hasta el final natural de sus vidas».
«Para los cristianos éste es el significado real de "ayudar a morir"
-precisa-: es ayudar a vivir hasta el día en que Dios llame a su hijo a
volver a casa».
Se trata de una «exhortación a la compasión, a la responsabilidad, a la
fraternidad y a la solidaridad» que también representa un llamamiento «a
servir al Cristo sufriente», a quien se puede «reconocer y amar en cada
persona que está asustada, que se siente sola, disminuida, despojada,
sobrepasada, angustiada, abandonada...».
Cuidados paliativos: la dignidad del enfermo terminal
Entre las «más bellas respuestas al sufrimiento» están los cuidados
paliativos –reconoce la publicación-, «los cuales jamás buscan acelerar
la muerte».
«Asociando sofisticado tratamiento del dolor físico al acompañamiento
personal caracterizado por solicitud, ternura y compasión, muchos
profesionales sanitarios y voluntarios que trabajan en unidades de
cuidados paliativos confirman la dignidad del enfermo terminal»,
reconoce.
«Estos admirables y modélicos equipos de solidaridad humana consideran
todas las necesidades (físicas, psicológicas, sociales y espirituales)
-señala COLF- de las personas que han llegado al final de su itinerario
en la tierra».
La organización invita a que las reflexiones expresadas en el folleto
prosigan en las familias, entre amigos o colegas de trabajo, en
parroquias, colegios, universidades, hospitales y residencias y centros
de cuidados paliativos.
Esta publicación está íntegramente disponible en inglés y francés en
formato «pdf» en la web
http://www.colf.ca/.
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