Obras Misionales
Pontificias de
Panamá


Juan Pablo II:
Herencia Misionera

Encarnar el Evangelio
en las culturas de los pueblos

Al desarrollar su actividad misionera entre las gentes, la Iglesia encuentra diversas culturas y se ve comprometida en el proceso de inculturación. Es ésta una exigencia que ha marcado todo su camino histórico, pero hoy es particularmente aguda y urgente.

El proceso de inserción de la Iglesia en las culturas de los pueblos requiere largo tiempo: no se trata de una mera adaptación externa. La inculturación “significa una íntima transformación de los auténticos valores culturales mediante su integración en el cristianismo y la radicación del cristianismo en las diversas culturas”.

Un proceso profundo y global que abarca tanto el mensaje cristiano como la reflexión y la praxis de la Iglesia. Proceso difícil, porque no debe comprometer en ningún modo las características y la integridad de la fe cristiana.

La Iglesia encarna el Evangelio en las diversas culturas, introduce a los pueblos con sus culturas en su misma comunidad, transmite a las mismas sus propios valores, asumiendo lo que hay de bueno en ellas y renovándolas desde dentro con la inculturación, la Iglesia se hace signo más comprensible de lo que ella es e instrumento más apto para la misión.
 

Vicente Gil M., c.m.f.,
Director de las O.M.P.

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